El síndrome de los seres atormentados es esa especie de mal que sufren algunas personas cuya única motivación en su día a día consiste en quejarse de lo desgracidados que son, de lo mal que les trata la vida y de la suerte que tienen los demás. A todo ello ayudan en gran medida algunos “expertos” que se empeñan en hacerles creer que verdaderamente son todo eso que creen y que lo suyo no tiene solución. En alguna ocasión te habrás encontrado con alguno de ellos. Están por todas partes. Son el fruto de un entorno falto de optimismo y de sueños. Son la consecuencia de una falta de coraje y ambiciones que les permitan un cambio de actitud. No saben sentir ni comportarse de otro modo. Quizás nadie les haya enseñado a hacerlo de otra manera, pero lo que está claro es que ellos tampoco ponen mucho de su parte.

Después de estar casi un año analizando a esta rara especie me he dado cuenta que el entorno ejerce una presión negativa, es decir, que en muchos casos, estas personas son la consecuencia de su circunstancia y de su falta de proactividad y coraje. Han crecido o se han desarrollado en entornos hostiles y en la mayoría de los casos no han sabido mantenerse al margen de esta mala influencia. Nuestra sociedad actual ayuda también a perpetuar este síndrome ya que les ayuda a autocompadecerse, a caer en el agujero y en lugar de tenderle escaleras, les da herramientas para que construyan muros.

Es importante no confundirlos con la gente tóxica, porque a diferencia de ellos, en la mayoría de los casos no son conscientes de esa negatividad que desprenden. Es decir, no van a intentar hacerte daño, ni influirte en nada (como harían sin dudar la gente tóxica), pero su actitud y forma de comportarse a la hora de tomar decisiones, de avanzar, en definitiva, de vivir, son muy peligrosa y contagiosa.

Aunque no soy médico creo que por una vez en mi vida voy a pecar de intrusismo y les voy a recetar unas cuantas recomendaciones para intentar disminuir, en la medida de los posible, los síntomas de este grave síndrome:

  1. Deja de que-jar-te. Las cosas no van a cambiar por el simple hecho de llorar y llorar. O te pones manos a la obra y decides tomar el control o lamento decirte que este síndrome se convertirá en algo crónico.
  2. De ti y solo de ti depende lo que te pase en la vida. Vale, vale, ya sé que habrá muchos que me digáis que el entorno condiciona y mucho. De acuerdo, acepto la apreciación, pero lo que está claro como el agua es que si pones de tu parte, luchas como si cada día fuera el último e intentas cambiar lo que ocurre a tu alrededor, quizás el entorno te tome en serio y decida darte una oportunidad.
  3. La envidia hacia lo que los demás han conseguido además de no llegar a ningún sitio, te puede generar una úlcera. En lugar de envidiar lo que otros tienen, porque no te paras a ver que es lo que esa otra persona ha hecho para estar ahí o para llegar donde ha llegado y te pones a trabajar. El éxito nunca es gratuito, los sacrificios que hay que enfrentar es lo que hace que mucha gente decida ni siquiera intentarlo.
  4. Somos es resultado de las 5 personas con las que más nos relacionamos, por lo tanto, elige bien. Llena tu entorno de personas positivas, optimistas, luchadoras, convencidas de que entre querer y poder sólo hay una palabra, esfuerzo.

Es fácil, verdad? 4 medicamentos muy baratos y de los que te garantizo al 100% su eficacia.

Llegados a este punto y como colofón al tratamiento contra el síndrome de los seres atormentados tenemos dos opciones, tú eliges la que más te guste:

  1. Vivir sin más, sin pena ni gloria, sin mariposas en el estómago, sin correr riesgos, sin mirar atrás, sin lamentarnos de lo que no hicimos, de las personas y ciudades que nos conocimos, de los proyectos en los que no participamos, de los besos que no robamos, de las sonrisas cómplices que no cruzamos…
  2. O podemos VIVIR, en mayúsculas, con paso firme y con la seguridad de que cuando llegue nuestro momento todo habrá valido la pena.
Anuncios

Un comentario en “El síndrome de los seres atormentados

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s