Queridos recursos humanos

Queridos recursos humanos

Hace meses que quería escribir este post y no ha sido hasta ahora cuando he encontrado el hueco y la templanza para hacerlo. Es posible que si trabajas en el ámbito de los recursos humanos, estas letras no te gusten nada. Lo sé, soy absolutamente consciente de ello, pero por eso mismo motivo las escribo.

Desde hace algunos años vivimos inmersos en burbujas que nos llevan dando vueltas de un lado a otro y que discurren por temáticas de toda índole. Por supuesto, la gestión de personas y talento en las empresas no ha quedado fuera de esta moda. Hasta aquí todo genial. Es decir, si esta superburbuja de talento nos hubiera servido para avanzar, en estos momentos no estaría escribiendo este post y quizás lo estuviera haciendo sobre el gran papel de los Responsables de Recursos Humanos y sus departamentos en la transformación llevada a cabo. El problema es que los cambios profundos y la necesaria transición que deberíamos haber completado ya, aún, en muchos casos, no se ha llevado a cabo. Y por esto y algunas otras cosas, en muchos lugares, sectores y empresas están como están o si me lo permitís, siguen como siguen.

Tras un año 2016 cargado de grandes proyectos, aprendizajes y también, algún que otro sofocón, he decidio traeros hoy a este post los que para mi son los grandes talones de Aquiles de algunos Responsables de Recursos Humanos (por supuesto, no de todos, hay muchos claros ejemplos de trabajo bien hecho y camino recorrido con paso firme).

  1. No sin mi CEO. Entiendo que las decisiones haya que consensuarlas con el máximo responsable de la empresa, pero también entiendo que hay cuestiones del día a día que entran dentro del marco competencial del Responsable de Departamento de RRHH, que no necesitan esta supervisión. Para posicionar nuestros departamentos en el lugar que queremos, no basta con cambiar algún que otro nombre, desarrollar un plan de formación y decir que tenemos un plan de carrera envidiable. Para poner al Departamento de RRHH en la linea de salida junto a otras áreas estratégicas, debemos luchar y conseguir que los máximos responsables entiendan que las personas son las que dan sentido a la organización y que por lo tanto el área de RRHH no puede limitarse a realizar nóminas y efectuar altas y bajas de trabajadores.
  2. Confundir el tocino con la velocidad. Si queremos empresas ágiles y orientadas a resultados, tendremos que ser capaces de asumir riesgos y, en ocasiones, salirnos unos centímetros de la zona de confort para explorar nuevos horizontes. El problema es que en muchas ocasiones confundimos el ser un poco transgresor y disruptivos con saltarnos las normas y al final pasa lo que pasa. Desde la Dirección de RRHH debemos tomar las riendas y estar dispuestos a explorar caminos nuevos, defendiendo estas posturas ante las más altas esferas y apostando por el cambio como único generador de entornos distintos a los ya conocidos. Aunque todo lo que digo parece obvio, podríamos hablar largo y tendido sobre esto. Si os parece en otro post, nos alargamos 😉
  3. No ser un buen ejemplo para las nuevas generaciones. Imparto clase en algún que otro Máster de Recursos Humanos, así como en cursos concretos de diferentes temáticas relacionadas con la gestión del talento. Cuando hablo con los alumnos y me trasladan sus inquietudes y propuestas de cara a futuro me doy cuenta de que se están preparando para trabajar en entornos en los que aún hay un “nivel de caspa” importante. Las ganas e ideas para implantar soluciones y proyectos concretos relacionados con la gestión de las personas no encontrarán cabida en depende que empresas y no porque no sean viables, más bien porque los Responsables actuales no van a ceder ni un milimetro de su cuota de poder para que el “último que llega” implante soluciones “demasiado innovadoras”.
  4. “Yo no necesito reciclarme”. Si, lamentablemente escucho este tipo de cometarios más veces de las que me gustaría. Queridos Recursos Humanos, en un mundo en constante cambio, la formación continua, la apertura al cambio y estar dispuesto a aprender-desaprender-aprender durante toda la vida no es una elección, es una necesidad. Además de contar con una amplia experiencia, el entorno empresarial requiere de profesionales adaptados a los cambios y nuevos conocimientos que casi a diario nos encontramos para gestionar nuestros departamentos.

Por todo esto y alguna que otra cosa que me guardo para próximas entradas, este año quiero pedirles a mis queridos recursos humanos que nos propongamos como El GRAN RETO, convertir el 2017 en el año de la gran revolución y el cambio. Quiero que nos manchemos las manos y que apostemos y creamos 100% en lo que hacemos. ¿Estamos dispuesto?

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Muerte al ego

ego-balloonEste pasado fín de semana he podido disfrutar de una gran experiencia de autoconocimiento que me ha servido para fijar una serie de conceptos y desarrollar otros, que aunque conocía con anterioridad, no había podido profundizar en la medida necesaria. Junto a otros compañeros me he adentrado en el mundo del eneagrama para poder conocer más sobre esta herramienta y sus múltiples usos en el ámbito del desarrollo personal. Conceptos como esencia, virtud, ego, eneatipos, alas, flechas, mecanismos de defensa, puntos de seguridad y estrés se han puesto en el punto de mira de mi desarrollo para hacerme pensar y valorar todo aquello que soy pero también todo aquello en lo que podría convertirme.

De todos los terminos y conceptos trabajados el que más interés me suscitó fue sin duda el concepto de EGO. Según la Real Academía de la Lengua Española el ego se define como la valoración excesiva de uno mismo. Un exceso de autoestima que puede convertirnos en seres que realmente no somos, llevando a cabo acciones y conductas que no nos representan y tratando y valorando al resto de personas de una forma que verdaderamente no nos identifica. David Topí  nos da en su blog  una definición bastante aclaratoria y acertada del concepto de ego y con la que yo me muestro bastante de acuerdo:

“El Ego, en realidad, fue creado para estar al servicio de nuestro yo interior, y no al revés. Cuando esta relación funciona correctamente, el ego es un intermediario realmente útil representando a todo el conjunto de lo que somos, ahí fuera en el mundo, pero sin creerse realmente que el por si solo “es” este conjunto en su totalidad. Cuando el ego se confunde con la totalidad de nuestro ser, cuando sus personalidades dirigen al 100% nuestra vida y nos olvidamos que no es el papel que le fue asignado, es cuando empezamos a tener problemas y a desconectar de la fuente que realmente ha de guiar nuestros pasos”.

Desde el punto de vista de las organizaciones y de la gestión de personas tratar y gestionar este tipo de situaciones en las que miembros de nuestro equipo muestran niveles de ego por encima de la media puede llegar a convertirse en un gran problema, ya que este tipo de personas son poco propensas a la autocrítica y a los procesos de desarrollo y mejora continua. Están tan convencidos de que son perfectos e inmejorables tal y como son que no se paran a pensar en como su conducta y su actitud podría estar afectando o negativizando al resto. Su individualidad no les permite ver más allá de su propio ombligo y valorar que aunque sólos llegarán antes, en equipo podrían llegar más lejos y con mejores resultados.

Una correcta identificación de este tipo de perfiles en nuestros equipos nos permitirá poder actuar en consecuencia. Y no sólo por el propio bien del equipo y sus objetivos a alcanzar, sino también por el de la propia persona, que podrá comenzar un camino de autoconocimiento y desarrollo que le permitirá conocer sus carencias, trabajar ese exceso de seguridad que en ocasiones resulta dañino para si mismo y para los demás y descansar de esa sensación tan agotadora. Dentro de las estrategias de gestión del talento este quizás sea uno de los perfiles más complicados de trabajar y que mayor cantidad de esfuerzo nos podría suponer. Es un perfil al que es necesario monitorizar y tener muy cerca ya que como hemos comentado antes,  sus características podrían influenciar a los demás y boicotear los logros comunes en pro de su éxito individual.

Un correcto asesoramiento y trabajo de este tipo de perfiles con ego excesivo puede llevarnos a grandes trabajadores, con unas habilidades y cualidades muy desarrolladas que interiorizadas y trabajadas en su justa medida pueden convertirlo en un potente conseguidor de objetivos y logros. Todo es cuestión de saber tocar las teclas adecuadas y reprogramar las conductas y comportamientos que han hecho de su verdadero yo un ser pequeño y amedrantado por ese ego que necesita de su energia para poder subsistir.

El papel de los líderes o jefes de equipo en estas situaciones es fundamental. Su capacidad para reconocer estos perfiles y saber reorientarlos es quizás el punto más crítico e importante y donde un verdadero lider puede demostrar su capacidad para conseguir el cambio, para cohesionar el equipo y por supuesto para orientar todos los esfuerzos en la consecución de los objetivos marcados.

Ahora comienza la parte más complicada, ¿nos ponemos a ello?

Mi otra carta de Navidad

Hoy me gustaría escribir mi otra carta de Navidad. Una carta muy especial dirigida a este año 2014 que poco a poco va llegando a su fin. Han sido muchos meses de trabajo, de largas noches dándole vueltas a nuevas ideas y de muchas lagrimas y risas compartidas contigo. Han sido 12 meses largos y muy intensos, en lo personal y en lo profesional (un ERTE, un despido, el fallecimiento de un gran pilar de mi vida, un cambio de vivienda, etc). 12 meses que en unos días habrán quedado atrás y pasarán a englosar un capítulo más de la historia de mi vida.

Son fechas en las que plantearse propósitos de cara al año que llega. En mi caso el único propósito que me hago es despedirme de todo aquello que no me aporte, de todo aquello que no sume, de toda esa gente tóxica que sólo te buscan o quieren cuando necesitan algo en su propio beneficio. Quiero dejar atrás ese lastre y comenzar el 2015 rodeado de la gente que verdaderamente sume, que con su día a día te hagan mejor persona y te ayuden a conseguir tus sueños, de personas que aunque no veas todos los días, sabes que siempre están ahí, personas que verdaderamente te hagan sentir parte de su vida. En definitiva, personas que te hacen sentir que tenerte a su lado es un verdadero regalo.

El paso de los años, además de para que me salgan arrugas y me llamen de usted, me está sirviendo para saber lo que realmente quiero en mi vida. Para saber a que personas quiero tener a mi lado, que proyectos son los que me aportan a mí y a la sociedad y ayudan a hacer de este mundo un lugar un poquito mejor.

Hace años que deje de escribir mi carta a los Reyes, es más, hace 25 años que me peleé con ellos.  Nunca consiguieron traerme una cosa que les pedí y que para un niño de 6 años era tan importante. La noche de Reyes del año 1991 mi único deseo era que me devolvieran a mi madre. Poder volver a estar a su lado, compartir esas fechas como lo hacían el resto de niños a los que yo envidiaba con todas mis fuerzas, agarrarme de su mano y disfrutar de esas fiestas como lo hacían los demás. Ese regalo nunca llegó. Con los años entendí que aunque los Reyes son mágicos y consiguen cosas increíbles, nada pueden hacer cuando el destino decide cortar las alas de una mujer maravillosa y poner fin a su vida quizás demasiado pronto.

Aún así este año no me he podido resistir y he querido escribir mi otra carta y plasmar en ella mis propósitos para el nuevo año, un año que estoy seguro llegará cargado de muchos proyectos y de nuevas ilusiones para todos.

Desde aquí os deseo unas felices fiestas y un próspero año 2015.

Seguimos construyendo, seguimos compartiendo.

FELICES FIESTAS

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

La época estival es un momento ideal para devorar libros. En mi caso, acabo de terminar uno que recomiendo 100% y no sólo por lo interesante de la temática sino más bien por la cantidad de preguntas que me he hecho mientras lo disfrutaba. Se plantean una serie de reflexiones en torno a una de las emociones que más nos cuesta entender que no es otra que el MIEDO. Sin lugar a dudas, el libro de Borja Vilaseca, ¿Qué harías si no tuvieras miedo?es una herramienta imprescindible para combatirlo y aprender a transformarlo. En nuestra mano está la opción de plantarle cara.

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Cambiar nuestra situación depende en gran medida de las decisiones que tomamos y de como nos enfrentamos a nuestro día a día. Descubrir cual es nuestro talento, entenderlo, valorarlo, buscarle su sitio, luchar por él y ser capaz de convertirlo en el eje de nuestra vida depende de nosotros. Si cambiamos la forma de hacer las cosas es muy posible, que poco a poco, las cosas vayan cambiando. Sabias palabras las de Borja cuando dice que nos han enseñado a ser empleados dóciles, que cumplen a pies juntillas con las situaciones que nos plantean. Nadie se atreve a cuestionar los paradigmas establecidos y mucho menos a cambiarlos, aunque de ello dependa nuestra propia felicidad. Estamos en la sociedad del inmovilismo, donde es mucho mejor que los demás decidan por nosotros, aún a sabiendas que las personas encargadas de decidir tampoco tienen las cosas muy claras.

De todas las emociones que existen quizás la más perjudicial para nuestra vida, tanto personal como profesional, es el miedo. El miedo nos impide hacer lo que realmente queremos hacer, nos impide ser lo que realmente queremos ser. Es curioso comprobar como la mayor parte de nuestros miedos están relacionados con cosas que nunca llegan a producirse. Ojo, con esto no quiero decir que haya que dejar esta emoción a un lado y volverse temerarios, simplemente creo que necesitamos aprender a gestionarlo e intentar que nos afecte en su justa medida. Cierto es que el miedo ha sido uno de los responsables de que nos mantengamos vivos como especie, pero también es, en la actualidad, uno de los causantes de que muchas personas vivan vidas inventadas y condicionadas. El mundo necesita más gente capaz de dar un paso adelante, dedicarse a lo que realmente quiere hacer, amar lo que hace, disfrutar cada segundo viviendo su vida y poder recordar cuando llegue el momento que todo ese esfuerzo valió la pena.

“La libertad conlleva responsabilidad. Por eso a la mayoría de personas les aterroriza”

George Bernad Shaw

“El cambio no es una opción, es una necesidad”. Suscribo una a una las palabras de esta afirmación.  Si algo positivo podemos sacar de esta crisis es la revolución interior que ha provocado en muchas personas, que están viendo como la vida que estaban viviendo ya no existe. Es posible que el miedo nos paralice, nadie nos ha enseñado a ser valientes. Nos han acostumbrado a sobrevalorar la zona de confort y a anteponer lo material a todo lo demás. Supongo que eso es lo más fácil, lo que está socialmente aceptado, lo que todo el mundo espera de nosotros.

¿Seremos capaces de tomar más decisiones con el corazón y dejar a un lado la razón?, ¿podremos empezar a vivir haciendo lo que de verdad queremos hacer?, ¿servirá esta crisis para que reflexionemos y tomemos las riendas de nuestra vida?

“El mundo necesita gente que ame lo que hace”

Martin Luther King

El siguiente video muestra a la perfección como ese miedo del que hemos hablado en muchas ocasiones nos paraliza y nos corta las alas para alcanzar nuestros sueños. En la mayoría de los casos nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Y tú, ¿qué harías si no tuvieras miedo?