Del PowerPoint a la acción

Del PowerPoint a la acción

¡Nos hemos vuelto imbéciles!

Sí, sí, tal como lees. Esto se nos ha ido de las manos. Las modas de ida y vuelta y la falta de sentido común se están apoderando de nuestro día a día y, ¿sabéis lo peor?, pues que no estoy seguro de que esto vaya a cambiar en el corto plazo.

Me explico, que sé que puede parecer que estoy tremendamente enfadado. Y aunque no lo esté, si que estoy un poco desilusionado de ver lo que está sucediendo. Y creo que debemos hacer un parón, pensar y volver con la cabeza centrada y las acciones concretas listas para de verdad provocar cambios reales.

¿Existen cambios realmente implantados tras los ppt?

Contextualizo: este año he asistido a dos de los eventos más importantes de RRHH que se celebran en España. Hasta aquí todo bien. Temáticas a priori interesantes, buena organización, buen nivel de asistencia, lugares impresionantes que hacen que la jornada sea aún más potente. Todo bien como digo hasta que llegamos al contenido. Y bueno… tras una pátina de transformación, digitalización, agilidad y palabros varios me percato que no hay nada. Y cuando digo nada, es nada. Solo powerpoint con muchas gráficas y frases inspiradoras vacías en mucho casos de realidad.

Es decir, en los PowerPoint que los ponentes traen en sus presentaciones se nos traslada una realidad paralela a la que estamos viviendo en nuestro día a día. Siempre he tenido claro que el papel lo aguanta todo, pero lo cierto es que cuando quieres buscar ejemplos concretos de estas prácticas te encuentras con que hay poco o nada.

Y lo más llamativo es que cuando preguntas a los ponentes de estos eventos (que en su mayoría son responsables de personas, talento, formación, selección) de las principales empresas de este país en materia de contratación de perfiles seniors, conciliación, fidelización de talento o cualquier otro tema similar, te encuentras con que en muchos casos son incapaces de trasladarte un solo ejemplo. Y esto como podréis imaginar me preocupa. Y me preocupa mucho. Y no me preocupa el hecho de que no sepan la respuesta en ese momento, me preocupa que la realidad sea que no se está haciendo nada.

Pero bueno, como no quiero convertir este post en el apocalipsispost, vamos a centrarnos en lo que sí podemos hacer y no estamos haciendo. Vamos a intentar ser capaces de pasar del PowerPoint a la acción (y ya sé que no es fácil pero en algún momento habrá que comenzar, ¿no creéis?).

Por comenzar por el principio. ¿Tenemos claro el momento social, económico, y político por el que estamos pasando en la actualidad? Obviar esta realidad solo nos puede llevar a no tomar las medidas oportunas. Y seamos serios, la realidad en la que vivimos ahora nada tiene que ver con la de hace 10 años, es más, no tiene nada que ver ni siquiera con la del año pasado. Que digo el año pasado, con la de hace unos meses…

Pero, ¿qué estamos haciendo en este sentido? Pues aunque si existen ejemplos concretos de empresas que están gestionando el cambio (y me consta que lo están gestionando muy bien), aún son muchas las que están esperando a que pase la tormenta. Y lo preocupante de esto es que la tormenta no va a pasar. La tormenta se piensa quedar a vivir con nosotros y nosotros necesitamos aprender a vivir con ella.

Y en esta nueva realidad, necesitamos de personas y equipos capaces de liderar este nuevo paradigma. Personas y equipos capaces de tomar las riendas, de realizar un diagnóstico de la situación por la que están pasando sus organizaciones, analizando que cosas deben cambiar (y aquí será cuando determinemos que metodología, disciplina o nueva forma de management es el más adecuado para salir adelante en función a lo que hacemos y al entorno en el que actuamos), estableciendo plazos y planes de acción que los lleven de A a B. Y que los lleven de verdad y no solo en un PowerPoint que presentar en un evento.

Los cambios comienzan en las personas y los equipos 

Está claro que este cambio pasa SÍ o SÍ por las personas y su forma de entender la organización, el mercado y como se deben hacer las cosas. Y para ello, la alta dirección tiene que estar abierta a estos cambios. Abierta a los cambios y predispuesta a arremangarse cuando sea necesario para que esto salga adelante. Ahora más que nunca necesitamos de alineación entre la dirección, los equipos, el propósito y los objetivos. Será así o sencillamente no será.

Y por supuesto, este cambio y esta acción real para por trabajar con los equipos, pero trabajar de verdad pasando de:

  • incertidumbres a certezas.
  • eslóganes en campañas de marketing a acciones reales y contrastables.
  • números en una estadística a personas con nombre y apellidos.
  • tienes que hacer porque lo digo yo a vamos a construir entre todos.
  • lo que yo quiero a lo que el cliente quiere.
  • la falta de flexibilidad a la liquidez más absoluta.
  • esto se ha hecho así toda la vida a vamos a explorar nuevas formas de hacerlo.
  • tú no tienes ni idea a vamos a valorar todas las opciones.
  • esta es la única forma de hacerlo a vamos a explorar nuevos horizontes.

Sé que a priori puede parecer utópico pero no se me ocurre otra manera de hacerlo. De hecho tengo la suerte de estar trabajándolo en varias organizaciones en estos momentos y lo cierto es que los resultados no pueden ser mejores. Eso si, ha costado tiempo, esfuerzo, recursos y en algunos casos personas y cuando me refiero a personas quiero decir, componentes de equipos que han decidido no seguir porque este nuevo paradigma en el que entrábamos no les gustaba. Y aquí siempre apelo a la libertad individual, aunque esta claro que esto no es un capricho de unos pocos sino más bien un proceso de adaptación a algo que ya es una realidad.

Y es que al final, cuando te centras en lo importante y pasas del PowerPoint a la acción los resultados no tardan en llegar. Eso si, que nadie piense que esto es fácil, pero ¿qué es fácil en este vida?

Y tú, ¿estás preparado para comenzar el cambio?