El trabajo del futuro… ¡Perdona! El trabajo del presente

El trabajo del futuro… ¡Perdona!          El trabajo del presente

Hace meses que quiero hacer esta reflexión y es justo ahora cuando he encontrado el momento. Espero no coger a nadie por sorpresa si por novena vez comento en este blog que el mercado laboral se ha transformado. Que la manera de entender el empleo está en plena revolución y que por supuesto, la forma en la que debemos enfrentarnos, tanto a la búsqueda como al propio desarrollo de nuestra profesión, nada tiene que ver con lo que había hace solo 5 o 6 años.

Sé que puede resultar un tanto redundante que una vez más vuelva a hablar de algo que supuestamente todos hemos asumido, pero lo cierto es que o yo vivo en otro planeta o un alto porcentaje de la población no está conectada con el mundo, porque lo que me encuentro un día tras otro es para reflexionar y mucho.

¿En serio seguimos pensando en trabajos para toda la vida o que el empleo que tanto soñamos va a llegar a nosotros por el mero hecho de enviar unos CV´s? Siento sacar a más de uno de su burbuja pero, o te pones las pilas o te quedas fuera. En un mundo hiperconectado, con acceso rápido e ilimitado a la información y con millones de vías y canales para estar al día, me resulta inquietante ver que la realidad está muy lejos de lo que en determinados círculos se piensa. Las cosas jamás van a volver a ser como eran hace unos años y ante esta situación, cuanto antes te hagas a la idea, más facil te resultará pasar a la acción.

Cuando asisto a charlas, conferencias, leo en blogs o asisto a tertulias más o menos oficiales donde se habla del trabajo del futuro como si fuera algo utópico, que aún está por llegar o que no nos va a afectar,  no puedo más que echarme las manos a la cabeza y pensar en el daño que se está haciendo maquillando o tratando de poner paños calientes o parches. El primer paso para intentar transformar nuestra situación pasa necesariamente por entender que todo ha cambiado. Una vez hayamos dado este paso, estaremos listo para enfrentarnos a lo que ya está aquí.

En este sentido, hace unos días leía en la prensa que el trabajo por proyectos es ya una realidad en muchos sectores. Yo mismo trabajo desde hace unos años bajo este formato y os puedo garantizar, que pese a lo que se pueda creer, no lo cambiaría por nada. Os mentiría igualmente si os dijera que no me costó adaptarme a esta nueva realidad, yo que venía de un contrato indefinido, con una estabilidad laboral y una nómina a fin de mes que me garantizaba cubrir los gastos e incluso hasta poder hacer algún viaje de vez en cuando. Pero tras una crisis económica y laboral como la que hemos vivido, la adaptación se tornaba una competencia fundamental para volver a encontrar mi sitio en este nuevo ecosistema. Así que me puse manos a la obra y hasta hoy.

Además del cambio que se produce en la forma de entender los modelos de vinculacion laboral entre empresas y profesionales, es necesario asumir que cualquier profesional que quiera seguir siendo relevante deberá estar dispuesto a aprender y desaprender continuamente. La formación durante toda nuestra vida pasa der ser algo opcional a convertise en el eje central de nuestra permanencia con mayores garantias de éxito en el mercado laboral. 

Y tú, ¿aún sigues pensando que el trabajo del futuro no ha llegado? Piénsalo. Espero tus comentarios.

Imagen cabecera: Pinterest / Imagen texto: Video El trabajo del futuro
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¿Nos lo podemos permitir?

¿Nos lo podemos permitir?

El pasado lunes participaba en un webinar organizado por Infojobs y conducido y capitaneado por Nilton Navarro (al que desde aquí quiero agradecer el que contara conmigo para llevarlo a cabo) donde estuvimos compartiendo y aportando sobre “Empleo para mayores de 40 años: retos y oportunidades”. Una experiencia muy gratificante donde además de compartir mi punto de vista puede atender a dudas y preguntas de todas las personas que estuvieron acompañándonos.

Este webinar, además de mi participación en programas formativos y de orientación organizados por diversos organismos públicos y privados que apuestan por devolver a este colectivo la ilusión y dotarlo de los recursos necesarios para conseguirlo, me han hecho reflexionar muy mucho sobre este tema. Realmente estamos en situación de poder permitirnos el dejar de contar con un sector de la población, que se encuentra sin duda en lo mejor de su vida y carrera profesional, simplemente porque desde no sabemos bien donde se ha decidido que estos profesionales ya son demasiado “mayores”. Es triste y a la vez indignante que esta situación se haya normalizado y que se agrave aún más a medida que el rango de edad va subiendo.

Nos movemos en un entorno profesional donde sin duda los perfiles que pasan los 40-45 años deben, en muchos casos, aumentar o mejorar sus competencias en algunos aspectos (digitalización y adpatación al cambio entre otros) pero que una vez superado esto, son sin ninguna duda profesionales que cuentan con experiencia y compromiso de sobra para afrontar cualquier nuevo reto profesional.

Hablamos de las dificultades que los jóvenes se encuentran para acceder a su primer empleo o simplemente para desarrollarse profesionalmente y sin embargo escucho poco hablar de estos otros profesionales que se encuentran en la misma situación pero que, en muchos casos, para las Administraciones se han vuelto transparentes.

Yo he decidido no quedarme al margen y desde aquí reitero mi compromiso en pro de este colectivo, aportando y colaborando en todo lo necesario para que consigan sus objetivos. La tarea no va a ser fácil pero creo que merece la pena intentarlo. ¿Te animas?

Os dejo el webinar para los que no pudísteis verlo donde abordamos este tema más en profundidad con la esperanza de que pueda ayudar a mucha gente.

Y tú, ¿lo contratarías?

Y tú, ¿lo contratarías?

¿Seleccionarías para un puesto de trabajo que tenéis disponible en vuestra organización al chico de la foto de la cabecera de este post? Sé que la respuesta puede no ser fácil en un primer momento. Te dejo unos minutos para que lo pienses…

¿Ya tienes la respuesta?, genial. No hace falta que me la digas, me gustaría ofrecerte unos datos.

Y si te digo que este chico tiene un doble Grado en Derecho y Ciencias Políticas, Máster en relaciones internacionales y habla dos idiomas además de nuestra lengua materna. Acaba de llegar de trabajar en el extranjero y está intentando probar suerte en España. ¿Lo contratarías ahora? Piénsalo…

El tema es cuanto menos espinoso y aunque a algunos les pueda parecer superficial, no lo es en absoluto. Es cierto que la sociedad ha avanzado mucho y que ciertos prejuicios que venían existiendo hasta hace poco años, en la actualidad han desaparecido. Aún así creo que aún es mucho el camino por recorrer.

Durante muchos años he trabajo formando a los profesionales del sector turístico de Andalucía y en clase siempre surgía la misma pregunta. ¿Hasta que punto puede influir mi imagen a la hora de encontrar empleo? ¿Siguen las empresas dándole un gran peso a la apariencia y a lo que se ve externamente o ha quedado a un lado y lo único que importa es que el candidato sea el mejor para el puesto que tengo libre? Respuestas para estas cuestiones, tantas como personas estéis leyendo este post. Mi reflexión al respecto, cristalina. ¿Podemos permitirnos desperdiciar potenciales talentos simplemente porque su imagen no es tal y como esperamos o nos gustaría?

El mundo ha evolucionado a mucha velocidad y lo que hasta hace apenas 5 o 6 años nos parecía muy extraño en la actualidad se ha vuelto normal. Ya nadie (o casi nadie) se extraña de ver a un dependiente de Carrefour o Zara tatuado. La imagen comienza a quedar en un segundo plano para poner encima de la mesa la capacidad para hacer frente al puesto independientemente de como me vista, mi corte de pelo o los tatuajes que lleve. Sé que algunos me diréis que esto solo aplica a determinados puestos y que no en todos los casos ni en todas las empresas esto es viable. Aún así, si las empresas donde la atención al cliente es el core de su organización han avanzado en este aspecto, no creo que las demás no puedan hacerlo.

Llevaba meses queriendo hacer esta reflexión y justo hoy ha llegado a mis manos esta imagen que me ha transmitido las ideas necesarias en torno a ese gran cambio en el que nos encontramos inmersos. Las empresas comienzan a cambiar su manera de entender las cosas, revisan sus valores e intentan adaptarse, en la medida de lo posible, al nuevo escenario en el que nos toca vivir. En este nuevo escenario encontrarte con un perfil como el del chico de nuestro post va a ser lo más normal del mundo, por lo que debemos pensar si estamos preparados para gestionarlo sin caer en viejos errores.

Al fin y al cabo en una sociedad que presume de madurez y modernidad estas cosas ya no deberían llamarnos la atención, ¿o si? Sin duda, si con este post te he hecho pensar y reflexionar, he conseguido mi objetivo. Y ahora vuelvo a repetírtelo, ¿lo contratarías?

No encajas en el perfil

No encajas en el perfil

¿Habéis tenido esa sensación alguna vez? En mi caso desde pequeño, el no ancajar en el perfil me ha perseguido y estigmatizado, por razones que aún no alcanzo a comprender. En el colegio y posteriormente en el instituto y la universidad me  sentía como un bicho raro, alguien que por no sé qué motivos no terminaba de encontrar su sitio. Quizás entendía el mundo de una manera diferente, quizás el no claudicar con lo que no estaba de acuerdo o quién sabe si mi particular manera de entender como deberían funcionar las cosas me han marcado y convertido en la persona que soy ahora, con mis virtudes y mis defectos. En definitiva, era alguien que no encajaba.

Y por qué os cuento esto me preguntaréis. Pues no, no me estoy psicoanalizando, simplemente estoy reflexionando sobre como se gestionan los procesos de selección en las empresas en la actualidad. Intento comprender por qué en la mayoria de los casos las personas que desarrollan la difícil tarea de seleccionar, contribuyen (de manera voluntaria o simplemente por inercia) a deshumanizar hasta límites insospechados un trabajo tan bonito y gratificante como es el de buscar personas que “encajen” (he aquí este gran palabro que tanto daño hace en ocasiones).

Santiago Niño Becerra calificaba la selección de personal en un artículo aparecido en prensa el año pasado como “retrógrada, parcial, ineficiente y absurda” y aunque matizaría algunos puntos, en lineas generales no puedo estar más de acuerdo. En el desarrollo de su artículo nos comenta como algunas empresas realizan procesos de selección con una falta de profesionalidad y rigurosidad que no hacen más que perjudicar muy seriamente a la empresa y a las impresiones que desde fuera se puede tener de ella.

Nos cuenta en su artículo como ayudó al hijo de una amigo a realizar un proceso de selección, proceso del que fue descartado porque era demasiado joven. ¿No conocía la empresa la edad del candidato cuando comenzó el proceso? ¿Es profesional descartar a un candidato, al final de un proceso, porque es “demasiado joven” si desde el principio conocíamos este dato? Opinen ustedes mismos.

Desde mi óptica de Recursos Humanos esta situación no puede avergonzarme más y hacerme reflexionar sobre la incipiente necesidad de humanizar los procesos de selección y sobretodo, desarrollar este trabajo con un nivel de ética profesional y empatía que en la actualidad está en horas bajas.

Es más, y no me gustaría quedarme solo en esta parte. Me gustaría profundizar un poco más sobre el tipo de feedback que ofrecemos a los candidatos cuando su candidatura no cumple las necesidades del cliente y nos vemos en la obligación de declinarla. Aunque parezca raro, muy pocas empresas tienen mecanizado una respuesta a los candidatos en el caso de que no sean los seleccionados para el empleo. Algo que a priori podría parecer básico, es una realidad que aquellos que lo hayáis sufrido en alguna ocasión, os sentiréis muy identificados.

Cualquier empresa que se precie, preocupada por lo que transmite al exterior, debería trabajar en el feedback que le gustaría ofrecer a las personas que finalmente no entrarán a formar parte de ella. Y con establecer protocolos no me refiero solo a recogerlos en un manual y dejarlo en la estantería, me refiero a aplicarlo, a invertir el tiempo en explicar a una persona con la que hemos podido estar interactuando una semana, dos o 6 meses los motivos por los cuales finalmente su candidatura no ha sido la elegida. Entiendo que muchos me diréis que los recursos no son los suficientes para realizar este trabajo, que quitaríais tiempo a otras actividades más importantes…en definitiva mil excusas de todo tipo para seguir haciendo las cosas mal.

Resumiendo y para finalizar no olvidemos jamás que trabajamos por y para las personas y que la diferencia debe estar en nosotros. Reflexionemos si podemos hacer las cosas mejor y si está en nuestra mano, pongámonos a ello. Nunca olvidemos que la diferencia la marcamos nosotros y nuestra manera de hacer las cosas. Apostemos por añadir valor y por deja una huella en las personas que pasan por nosotros.

Cuestión de #talento con @elenaarnaiz

el-blog-de-elena-arnaiz-fbHoy nos visita en Cuestión de #talento nuestra querida amiga y compañera Elena Arnaiz.

Elena es un apasionada de las personas y así lo demuestra cada día a través del gran trabajo que desarrolla no solo a través de su blog y redes sociales, sino también en el mundo 1.0, donde las cosas suceden.

Os dejo con una entrevista a corazón abierto, donde Elena nos descubre un poquito más de ella y donde podréis conocer a una Elena cercana, tremendamente comprometida y con las ideas muy claras.

Gracias Elena por visitar mi casa digital, es un placer seguir desarrollando esta sección con grandes mujeres que tanto tienen que aportar.

  1. Defínete en sólo tres palabras.

Alegre, directa y tenaz. 

  1. ¿Cómo está siendo este 2016?

Pues llevamos poco tiempo, pero está siendo muy intenso. Proyectos que me dan mucho vértigo tanto en lo profesional como en lo personal pero que me hacen sentir muy viva. Ya os iré contando resultados 😉

  1. ¿Por qué lo cambiarías todo?

Mi reino por la salud de las personas que quiero. Sólo por eso cambiaría todo.

  1. ¿Cuál sería la banda sonora de tu vida?

Habría si o si una canción de Manolo García, de Queen, de U2, de Vetusta Morla y de Izal. Michael Bublé y el Sr. Sinatra amenizarían los momentos más tranquilos. Bon Jovi y toda la música española de los 80 para cuando me suelto la melena. Mi lado más macarra sale a relucir con Fito pero es que también me deja en el sitio Pavarotti. Diversa como puedes ver 😉

  1. ¿Con qué película te sientes identificada?

La vida es bella. Por lo que me remueve por dentro cada vez que la veo. Por lo mucho que me gustaría enfrentarme a los reversos de la vida con la actitud de Roberto Benigni en esa obra. Porque es de una sensibilidad y dureza extremas acompañada del para mi, imprescindible, sentido del humor. Y porque pese a todo y pese a la situación en la que se desenvuelve la trama es un canto a la vida y a la bondad del ser humano. Me quedo con eso.

  1. ¿Un libro que siempre te acompaña?

Vuelvo una y otra vez a mi manoseado y lleno de apuntes y lápiz “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl. Me cambió la forma de entender las cosas en segundo curso de Psicología. Estando en la biblioteca en una hora de esas en las que no hay mucho que hacer, decidí cogerlo para echarle un ojo siguiendo un criterio del que no me siento muy orgullosa (era el más pequeñito). Lo devoré. Y luego lo leí millones de veces más parándome en los detalles. Lo disfruto.

  1. ¿Quién esta siempre que le necesitas?

Soy muy afortunada, mi familia está siempre. Y de una forma increíblemente generosa. Son lo mejor que tengo.

  1. Momento que ha marcado tu vida

Los momentos que más me han marcado vienen siempre acompañados del hecho de descubrir personas maravillosas que de una manera u otra han cambiado (y mejorado) mi vida.

En cuanto a los negativos, afortunadamente, no tengo grandes historias de superación que contar ni he escapado de la luz aún. En lo profesional un despido en una situación económica nefasta me sitúo un poco en el abismo. Estoy muy agradecida a ese momento porque me dio la oportunidad de realizar un proceso de revolución que de otra manera jamás hubiera hecho. De cada momento duro que he vivido, he sabido siempre darle la vuelta en positivo. Y me ha dado mucha fuerza y mucha seguridad en mi misma. No tengo miedo, se que siempre seré capaz de volver a recuperar el vuelo.

  1. Si tuvieras que comenzar de nuevo, ¿qué no repetirías de tu vida?

Absolutamente nada. Lo que he hecho, hecho está. Y, o bien, lo he disfrutado o bien me ha servido para aprender a levantarme. Y con respecto a las cosas que no me gustan, trabajo y me esfuerzo para cambiarlas.

  1. Un lugar al que siempre vuelves.

A mi pueblo. Al olor de mi casa, de la cocina de mi madre. A mis padres. A la Navidad. A mis amigos de toda la vida y todo lo que tenga que ver con mi infancia. Me llena de paz. 

  1. ¿A quién te hubiera gustado conocer?

A la madre Teresa de Calcuta. Con diferencia. Por toda ella, por tratar de absorber un mínimo de sus valores y de su estilo de vida. Por su actitud con las otros, por su compromiso. Personas como ella, merecen toda mi admiración. A Sócrates, a Viktor Frankl y a Bon Jovi (a éste todavía estoy a tiempo) 

  1. Ese momento especial del día por el que todo merece la pena.

Los 5 minutos justo antes de dormirme (y es una pena que caiga fulminada, porque realmente los disfruto). Me siento muy afortunada. 

  1. ¿1.0 o 2.0?

¿Cuál es la diferencia? El 2.0 me está dando la oportunidad de conocer a tantas personas en el 1.0 que compensa con creces todas las desventajas que se le puedan achacar. Para mi forman parte de un continuum que, hoy por hoy, ya no tiene sentido separar. El 2.0, por fortuna, jamás sustituirá el 1.0, pero ¿cómo negarme a él si me permite ampliar y alargar mi 1.0 más allá del espacio y el tiempo? En definitiva, creo en las relaciones entre personas por encima del medio que se utilice para iniciarlas y para hacerlas crecer. 

  1. ¿Qué echas en falta en el mundo 2.0?

Exactamente lo mismo que en el 1.0. Echo de menos educación, saber estar, bondad. Me sobra que se dicte sentencia de forma tan irrevocable ante opiniones diferentes o menos habituales. Echo de menos consecuencias más severas para aquellos cobardes que se escuden en el supuesto anonimato para liberar su envidia y sus inseguridades con el único fin de hacer daño. 

  1. ¿Facebook o Twitter?

Twitter sin ninguna duda. Me encanta por su velocidad, por lo mucho que me sorprende y por lo mucho que aprendo con esta red. También tengo que reconocer que la parte más social y más humana de las interacciones que hago en facebook me encanta.

  1. Un blog que te hace sentir bien.

¿Vale decir el mío? Jajaja En realidad, me hace sentir francamente bien. Disfruto mucho con cada comentario nuevo, con cada publicación, y sobre todo, pensando en temas que puedan resultar de interés a las personas que me leen.

Ahora en serio, tengo que mencionar sin duda un blog que me inspira y me emociona una y otra vez. Gracias Merce Roura por tu generosidad y por regalarnos pedacitos de tu talento en La Rebelión de las Palabras. El blog y la forma de pensar de David Criado (Vorpalina) me fascina. Y Andrés Ortega (Sobre Personas y Organizaciones) me parece, simplemente, un crack. Y, uno más, Pablo Arribas y su Universo de lo Sencillo. ¡No os los perdáis!

  1. ¿A qué twittero recomendarías y por qué?

¡A la reina! A la que siempre recomiendo seguir seas de la disciplina que seas, porque siempre hay algo que aprender de ella. A @evacolladoduran.

  1. En apenas 7 años el mundo ha evolucionado más que en los últimos 100. ¿Qué ha cambiado, qué no ha cambiado y qué te gustaría que cambiara?

Ha cambiado todo y de una forma que da vértigo. Ha ido más rápido que la capacidad de adaptación de la mayoría de las personas. Este tema me preocupa: las personas inflexibles, ancladas en inmóviles y limitantes creencias, a las que no les apasiona vivir en la incertidumbre, las que tienen miedo al cambio, lo tienen realmente complicado. Debemos trabajar en desarrollar personas que sean capaces de adaptarse con éxito a estas circunstancias.

Más humanidad, más respeto, más pensar en el bien común y no en nuestros intereses individuales. Menos radicalismo, más centrar el foco en lo importante: en las personas y en que durante el tiempo que estemos compartiendo espacio estemos bien. Más sonrisas. Eso es lo que me gustaría que cambiara.

  1. ¿El talento nace o se hace? ¿Todos tenemos talento?

Nacemos con un determinado talento, pero con esto no es suficiente. Sin motivación y sin ganas no sirve para nada. Sin llevarlo a la vida real, sin pasar a la acción no sirve de nada. Lo explica infinitamente mejor que yo José Antonio Marina en su Inteligencia Fracasada y en La Educación del Talento. Me quedo y recomiendo el marco conceptual que Marina nos propone para entender y potenciar el talento. Siento mucha admiración por la obra de este hombre, pasará a la historia.

  1. Honoré de Balzac decía que no existe gran talento sin gran voluntad, ¿cuál es tu punto de vista?

Pues lo comparto plenamente. Sin el esfuerzo, la capacidad de sacrificio, las horas y horas de entrenamiento, la resistencia y su inteligencia emocional, Nadal no sería quien es. Nos empeñamos y esforzamos en mejorar aquello en lo que no somos brillantes. Pienso en que una clave de éxito es poner nuestro foco en aquello que hacemos bien, en nuestro potencial y esforzarnos para fomentarlo.

  1. Apostar por las personas y el talento de cada uno de ellas es apostar por el futuro de las organizaciones. ¿Cuáles crees qué son las nuevas tendencias en la gestión de personas? Y por otro lado ¿Cuáles crees que son los grandes errores que se están cometiendo en la gestión de personas?

Creo que afortunadamente las tendencias en la gestión de personas pasan por otorgar la importancia fundamental que éstas tienen en la organización. Esta visión humanista de liderar el talento poco a poco se tendrá que ir imponiendo porque es inconcebible seguir haciéndolo en otras líneas. También creo que desde los departamentos de gestión de personas estamos entendiendo que necesitamos ser más transparentes en nuestra relación con los candidatos. Las estrategias de employer branding y de atracción de talento están reportando mucho beneficio en esta línea. La integración de la tecnología y el análisis de datos como herramienta clave en la gestión de personas me parece otro factor a destacar.

Los grandes errores que estamos cometiendo se resumen básicamente en seguir hablando pero no llegar a ejecutarlo. Ese es el principal problema. Seguimos inventando mil excusas y mil dificultades para ponerlo en práctica. Y eso sólo responde a la reticencia al cambio y al miedo a dejar de hacer las cosas como toda la vida se hicieron. Las organizaciones capaces de innovar y apostar por el cambio en su gestión de personas van muchos pasos por delante del resto.

  1. Este espacio nace para dar a conocer todo el talento que hay en nuestro país. Danos un ejemplo de empresa, emprendedor y persona anónima que este luchando para conseguir su sueño y quieras que todos conozcamos.

Lo tengo fácil, tengo suerte de formar parte y de trabajar día a día con proyectos pero sobre todo con personas que cada día ponen en práctica su talento en beneficio de las personas y su desarrollo dentro de las organizaciones. Como empresa Recruitment Solutions, como emprendedor Balbino González. Y me vas a permitir que no te nombre una sola persona anónima. Siento la necesidad de mencionar a todos y cada uno de los valientes que luchan por establecer cambios en sus estrategias para encontrar empleo y para enfrentarse a sus propias limitaciones. Tengo la suerte de compartir y aprender cada día de estas personas y merecen todo mi reconocimiento.

Y, por supuesto, Alex te recomiendo a ti y a tu blog. ¡Muchísimas gracias por invitarme a tu sección, es todo un honor para mi!

Hoy también es el día de la mujer

Hoy también es el día de la mujer

Y mañana y el próximo lunes y dentro de 1 mes. Esta reivindicación debería celebrarse los 365 días del año mientras haya una sola mujer que cobre menos que un hombre por realizar el mismo trabajo, mientras una mujer no pueda desarrollarse profesionalmente porque decida crear una familia o mientras se sigan realizando procesos de selección donde se las excluya por el simple hecho de ser mujer, o madre o querer conciliar su vida personal o profesional.

Más de 27.000 mujeres mayores de 45 años buscan 
su primer empleo.  
Equipos y Talento
Casi el 50% de las mujeres españolas no tienen empleo.
Público.es
Solo uno de cada diez altos directivos en España son mujeres.
Expansión

Esto es solo una pequeña muestra de la situación de la mujer en nuestro país. Por lo tanto, encontrar en la prensa titulares como este cada mañana no es más que un claro indicio de que el trabajo que aún queda por hacer es mucho. Queda muy bonito y “muy vendible” por parte de organismos públicos y entidades varias realizar actos el día 8 de marzo, pero quedaría aún más bonito si este compromiso con la iguladad se siguiera celebrando y trabajando cada día, desarrollando políticas que verdaderamente estén encaminadas a solventar esta discriminación, actuando de manera igualitaria dentro de las empresas.

El compromiso con la igualdad real no es algo baladí, ni tema que se pueda solventar con salir en una foto diciendo que luchamos y que estamos muy concienciados con el tema. La lucha por los derechos y la igualdad real debe ser un eje transversal en todas las actividades que se lleven a cabo, ya sea por parte de organismos públicos o privados. No se trata de cuotas o de bonificaciones, hablamos de personas a las que tenemos que tratar de igual forma porque es lo lógico y lo razonadamente aceptable.

En mis más de 12 años de trayectoria profesional he tenido la enorme suerte de rodearme de manera mayoritaria de grandes mujeres de las que he aprendido todo lo que soy y por las que cada día me levanto pensando que la lucha no ha hecho más que comenzar.

Hoy 9 de marzo quiero rendir mi especial homenaje a todas esas mujeres que forman parte de mi vida y con las que lucho, codo con codo, por la igualdad real. Gracias Charo Moreno y Julia Crespo, mis dos heroinas invisibles con las que lucho por dar visibilidad a la mujer mediante nuestro gran proyecto “Ideas en Femenino”. Gracias por invitarme a este gran reto y por seguir luchando por nuestro sueño.

Gracias a todas mis invitadas que han pasado por el blog aportando un poquito de su historia y consiguiendo que Cuestión de #talento sea mi tesoro más valioso. Laura Chica, Noemi Vico, Emma Salamanca, Eva Collado, Sonia Rodrígiuez Muriel, María Luisa Moreno-Zumo de Empleo, Raquel Roca, Carmen Soler, Belén Jurado, Sonia Chacón entre otras muchas.

GRACIAS por demostrar que el talento en femenino es necesario e imprescinidble para seguir creciendo.

A los hombres se les enseña a pedir perdón por sus fallos,
a las mujeres por sus éxitos.
Lois Wyse

Enamórame

Enamórame

Podría parecer que dada la fecha en la que estamos mi post de hoy estaría dedicado al amor, y aunque no vas mal encaminado, no me refiero al amor que tú podrías estar entendiendo, ¿no sé si me explico?. Me refiero a otro tipo de amor, a ese amor que debe surgir entre una empresa y sus colaboradores para que la relación funcione. Me refiero a esa “pasión”, “chispas”, “miradas cómplices” que deben surgir para hacernos ver que lo nuestro no va a ser una ventura de una noche, sino más bien una relación con un poco más de futuro.

“Si, si, te lo digo a ti, Director General, Responsable de RRHH o Jefe de Departamento. Quiero que me enamores, que me vuelvas loco, que no pueda pasar un día sin pensar en ti. Quiero sentir que venir aquí cada día es la mejor decisión que jamás haya tomado. Quiero pensar que lo nuestro durará en la alegría y en las penas, en la salud y en la enfermedad, hasta que el mercado laboral nos separe.
Que ¿qué te daré yo a cambio? Un colaborador fiel, dispuesto a dejarse la piel por tu proyecto, que desde este momento, también será el mío. Te daré mis ideas, mi tiempo y mis ganas, mis ganas de llegar lejos y hacerlo a tu lado. Porque nunca olvides que el valor de una empresa es directamente proporcional al valor de sus personas, la suma de todos y cada uno sin excepción.”

Las empresas están cada vez más concienciadas de la necesidad que tienen de trabajar su marca de buen empleador;  demostrando su compromiso con sus colaboradores, desarrollando políticas orientadas al bien común tanto de la propia superviviencia de la organización como del correcto desempeño y desarrollo de sus trabajadores, preocupándose de captar y desarrollar talento y apostando por las personas por encima de todo.

Afortunadamente son cada vez más las organizaciones que me encuentro en mi día a día donde ésto ya se ha convertido en una realidad, y no sólo de cara al marketing y a la buena imagen hacia el exterior, también hacia el interior y de manera efectiva y palpable por todos los colaboradores.

La época de tormentas continuas que hemos vivido los últimos años comienza a dejar ver algunos rayos de sol. La lluvia se ha llevado mucha suciedad que estaba acumulada y que no dejaba ver en muchos casos las cosas buenas que estaban pasando. Son muchos los que han sabido luchar y reinventarse, además de colocar cada cosa en su sitio. En el ámbito empresarial ha sucedido algo similar y ahora comenzamos a ver esos frutos. La forma de entender la relación empresa-trabajador se ha trasnformado en muchas organizaciones y tanto las previsiones como las intenciones son bastante positivas.

Ahora solo falta educar en el cambio. Tarea complicada, pero que estoy seguro que unidos y con las personas como eje central, seremos capaces de sacar adelante.