It´s time to change

Te propongo un reto, nada complicado, pero que estoy seguro te va a traer muchos cambios en tu vida. Cuando termines de leer este post todo cobrará sentido, tu forma de ver las cosas ya no será igual, muchas preguntas encontrarán respuestas.

Aunque te parezca extraño, cambiar la forma en la que nos afectan las distintas situaciones que nos plantea la vida es mucho más fácil de lo que parece, sólo es cuestión de perspectiva y sobre todo de estar dispuesto a cambiar la forma en la que las vemos y nos enfrentamos a ellas. Uno de los grandes problemas de nuestro día a día es que pretendemos que nos sucedan cosas distintas cuando nos pasamos el día haciendo las mismas cosas y de la misma manera. Quizás sea por comodidad o quizás sea miedo a abandonar la zona de confort. Lo que está claro es que nadie va a hacer el trabajo por ti. Si quieres cambios tendrás que ponerte manos a la obra. Es tiempo de cambiar. No valen las excusas.

de frente o de ladoLa solución está mas cerca de lo que pensamos. Sólo hace falta cambiar la perspectiva  y dejar de preguntarnos el qué de las cosas y comenzar a preguntarnos el para qué. Pruébalo ahora mismo, piensa en cualquier situación que en estos momentos te tenga intranquilo y cambia la pregunta. ¿Lo notas? Ya te lo dije, todo es cuestión del lugar desde el que miramos el problema. Si entiendes el motivo que provoca una situación, como te afecta a ti, a tu entorno e incluso como sería tu vida sin ese problema, las cosas comenzarán a transformarse y lo mejor de todo, a transformarte.

“Cuando cambias la forma en la que ves las cosas, las cosas cambian de forma”

Si echas la vista atrás podrás comprobar que este es un problema que está enconado en nuestra sociedad. Ya desde pequeños nos enseñan el qué de las cosas pero jamas nadie se ha sentado a nuestro lado para explicarnos el para qué.

En el colegio todos aprendimos a hacer ecuaciones y raíces cuadradas, pero ¿a cuántos de nosotros nos explicaron para qué servían? Cuanto más felices y motivados hubiéramos estado si nuestros profesores, nuestros padres, nuestro entorno nos hubieran explicado para que servían cada una de las cosas que íbamos aprendiendo, en lugar de convertirnos en meros cajones donde depositar conocimientos. Conocimientos, que al no comprender para que servían se iban amontonando en un rincón de nuestro cerebro a la espera de que llegarán otros a reemplazarlos.

Ya en la etapa adulta y de forma más visible en el entorno laboral, los trabajadores realizan tareas durante jornadas de 8 horas sin saber, en una gran parte de los casos, para qué sirve eso que están haciendo. Nadie se lo ha explicado, nadie ha considerado que tengan que saberlo o aún más grave, el propio trabajador tampoco quiere o necesita saberlo. Esto son sólo dos ejemplos de la importancia que tiene comprender el motivo que ocasiona cualquier circunstancia de nuestra vida, ya sea en nuestra faceta personal, laboral, sentimental, etc. Solo si comprendemos estas situaciones seremos capaces de enfrentarnos a ellas de manera plena y decidir en cada comento la forma en la que queremos que nos afecten.

En definitiva necesitamos provocar un cambio para que las cosas nos afecten en su justa medida. Un cambio que nos ayude a relativizar las cosas que hacemos y las situaciones a las que nos enfrentamos.  ¿Seremos capaces de conseguirlo?, ¿estaremos preparados para asumir este reto?  Si estás convencido, te animo a que des el paso y que compartas en este blog tu evolución. Ha llegado la hora de reescribir nuestra historia, ¿comenzamos?

Foto: Google
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@PagameElMaster El poder de una idea

Nuevos tiempos exigen nuevas formas de ver las cosas, de enfrentar los problemas, de explorar nuevos caminos, en definitiva, ante el nuevo escenario que vivimos nuestra capacidad para reinventarnos se torna crucial para seguir adelante.

Es evidente que en este nuevo contexto las ideas, o más bien las buenas ideas, van a tener un papel esencial en la consecución de nuestros objetivos. Y es que ya lo decía Víctor Hugo:

“No hay nada más poderoso que una idea a la que le llegó su hora”

De buenas ideas saben mucho Natalia y Manuel. En principio estos nombres no os sonarán de nada, aunque si os digo pagameelmaster.com quizás si sepáis de quienes hablo. Estos dos jóvenes murcianos son el claro ejemplo de cómo una buena idea puede revolucionarlo todo y ayudar a alcanzar nuestros objetivos.

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Ante un problema que por desgracia es cada vez más común como es la falta de medios económicos para sufragar los estudios, estos dos jóvenes han dado con la solución que aunque pueda parecer simple, sin lugar a dudas encierra un fondo ante el que deberíamos pararnos y reflexionar. Se ofrecen a prestar sus servicios de SEO a aquellas empresas que quieran pagarles el máster. ¿Simple verdad? Pues creo que sin duda es una solución bastante sensata teniendo en cuenta que al fin y al cabo los que se nutren de la formación del talento de los jóvenes son en gran medida las empresas. Es de recibo que sean ellas las que en parte afronten este coste, no?

Es un planteamiento bastante sensato y beneficioso para ambas partes. Los jóvenes pueden seguir formándose y la empresa se lleva el beneficio en forma de trabajo. De este modo podemos ayudar a que todo el talento que hay en este país pueda seguir desarrollándose y a cambio las empresas pueden retener este talento y conocimiento en lugar de dejarlos ir y que sean otros los que lo aprovechen.

Ante esta situación las empresas deberían pensar por un momento lo importante que es para ellas poseer unos RRHH debidamente formados, con capacidad de compromiso y sobre todo motivados. La retención del talento se vuelve imprescindible para poder seguir evolucionado y compitiendo en un entorno cada vez más hostil.

Las ideas tienen un componente transformador que permiten a aquellos que las poseen avanzar más rápidamente hacia sus objetivos. El mundo 2.0 también nos permite darlas a conocer de una manera mas rápida, la red de contactos también echaran una mano en la difusión pero lo más importante desde mi punto de vista es que la idea sea buena e innovadora y tenga detrás un equipo que esté dispuesto a luchar por ella. Desde aquí le hago llegar mi enhorabuena a Natalia y Manuel por esta gran idea y sobre todo por creer desde el principio que podían conseguirlo.